Ir al contenido principal
Volver al blog

Ejercicios de respiración para aliviar el dolor

Raquel Mejía7 min de lecturaTutoriales de ejercicio

Este artículo fue revisado y actualizado el .

La respiración diafragmática lenta puede ayudarles a algunas personas a manejar el dolor, pero no es una cura y no existe un ritmo único que funcione para todos. Esta guía propone una manera flexible de practicarla y ofrece alternativas si contar o concentrarse en el cuerpo le resulta incómodo.

Antes de comenzar

  • Concentrarse en la respiración puede aumentar el malestar en algunas personas que han vivido un trauma. El VA (Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU.) señala que, al principio, algunas personas pueden sentirse peor con la relajación cuando esta hace que presten atención a sensaciones corporales perturbadoras. Usted puede parar, mantener los ojos abiertos o elegir un ejercicio de conexión con el entorno.
  • Las pausas respiratorias son opcionales. La respiración cuadrada (box breathing) y el método 4-7-8 incluyen pausas, pero ninguno cuenta con buena evidencia para aliviar el dolor. Evítelas si le producen sensación de falta de aire, mareo, ansiedad o recuerdos del trauma.
  • La respiración es una herramienta, no un tratamiento para el TEPT ni un reemplazo del manejo del dolor. La guía de 2023 del VA y el DoD recomienda terapias establecidas y centradas en el trauma para el TEPT y concluye que no hay evidencia suficiente para recomendar o desaconsejar el entrenamiento de relajación como tratamiento del TEPT.

Qué muestra la evidencia

Los resultados son prometedores, pero dependen del tipo de dolor y del programa. Una revisión de 2022 de siete ensayos aleatorizados encontró que la respiración profunda lenta podría reducir el dolor agudo asociado con quemaduras, el trabajo de parto o el periodo posoperatorio. Sin embargo, los resultados variaron mucho y la certeza de la evidencia fue muy baja. Una revisión de 2025 encontró beneficios de certeza baja o muy baja para el dolor de columna cuando se añadió la respiración a otros tratamientos.

Para el dolor lumbar inespecífico, una revisión de 2026 de 13 ensayos aleatorizados con 626 participantes encontró evidencia de certeza moderada de que el entrenamiento diafragmático puede reducir el dolor y la discapacidad. Estos hallazgos respaldan la respiración como una opción dentro de la rehabilitación, no como una solución independiente y garantizada.

Una práctica suave de respiración diafragmática

Secuencia de cuatro pasos de respiración diafragmática: acuéstese boca arriba con las rodillas flexionadas y las manos sobre el pecho y el abdomen, deje que el abdomen suba, inhale 4 segundos y exhale 6, practique de 5 a 10 minutos dos veces al día

Paso 1: elija una posición cómoda

Acuéstese boca arriba con las rodillas flexionadas o siéntese en una silla con buen apoyo. Si le sirve, coloque una mano sobre la parte alta del pecho y la otra debajo de las costillas. Mantenga los ojos abiertos si así se siente mejor.

Paso 2: permita que el abdomen se mueva

Inhale suavemente por la nariz. Permita que las costillas inferiores y el abdomen se expandan sin forzar una inhalación demasiado amplia. El pecho también se moverá un poco; la meta es reducir la tensión de los hombros, no mantener el pecho completamente inmóvil.

Paso 3: pruebe un ritmo cómodo

Una opción es:

  • Inhale durante 4 segundos
  • Exhale durante 6 segundos por la nariz o por la boca, con los labios apenas separados
  • No aguante la respiración

Este ritmo equivale a unas seis respiraciones por minuto, una frecuencia usada en algunos estudios. No se ha demostrado que sea el ritmo ideal para aliviar el dolor. Si contar le resulta incómodo o siente falta de aire, vuelva a respirar con normalidad o use intervalos más cortos. Una exhalación cómoda y más larga es una opción, no un «ingrediente activo» obligatorio.

Paso 4: practique por poco tiempo y reevalúe

El material sobre dolor de VA Whole Health sugiere practicar de 5 a 10 minutos, dos veces al día, en una posición cómoda. Tómelo como una pauta de práctica, no como una promesa de resultados. Los estudios emplean pautas distintas y no se ha establecido una dosis ni un plazo exactos para lograr un alivio duradero.

Dos variantes flexibles

Exhalación con los labios fruncidos. Inhale suavemente por la nariz y exhale con los labios suavemente fruncidos, sin tensarlos. Esta técnica se usa de forma habitual en algunas personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y puede prolongar la exhalación sin contar, pero no se sabe con certeza si alivia el dolor.

Conexión con el entorno. Deje que la respiración siga su ritmo natural mientras nombra objetos que ve, escucha sonidos de la habitación o siente los pies contra el piso. Las guías del VA y de SAMHSA recurren al entorno inmediato para reducir la atención a las sensaciones internas.

Combine la respiración con el movimiento

La respiración puede servir como señal para coordinar el movimiento. En movimientos cotidianos como levantar o empujar objetos, ponerse de pie o subir escaleras, trate de exhalar durante el esfuerzo en vez de aguantar la respiración por mucho tiempo. Levantar cargas con un esfuerzo cercano al máximo es distinto: la maniobra de Valsalva puede aumentar la presión dentro del tronco y la presión arterial. Por eso, la técnica debe adaptarse a cada persona si existen problemas cardiovasculares o del piso pélvico.

En el dolor lumbar, el entrenamiento diafragmático puede ayudar cuando forma parte de la rehabilitación. No se ha demostrado que reemplace el ejercicio general ni que garantice la activación correcta de los músculos profundos del abdomen o del piso pélvico.

Qué debe observar

  • Mareo u hormigueo: Puede que esté respirando demasiado rápido o profundamente. Pare y vuelva a respirar con normalidad. Solicite una valoración médica si los síntomas son nuevos, intensos o persistentes.
  • Tensión en los hombros o la mandíbula: Haga respiraciones más suaves y cómodas, no más profundas.
  • Pánico, una reviviscencia (flashback) o sensación de desconexión: Pare. Mire a su alrededor, presione los pies contra el piso y nombre algunas cosas que vea. Consulte con un profesional de salud mental si estas reacciones se repiten.
  • Más dolor: No insista en una práctica respiratoria que empeore los síntomas de manera constante.

Cuándo buscar ayuda

Busque atención de emergencia de inmediato si presenta dolor de pecho intenso o nuevo, dificultad intensa para respirar o falta de aire sin causa aparente, o signos neurológicos repentinos como asimetría facial (un lado de la cara caído), debilidad, dificultad para hablar o cambios en la visión.

Para situaciones que no sean de emergencia, consulte con su médico o fisioterapeuta si la práctica respiratoria empeora el dolor de manera repetida, le causa malestar o no le ayuda. Un profesional de salud capacitado puede evaluar la mecánica respiratoria; la sospecha de debilidad del diafragma puede requerir pruebas de función pulmonar o imágenes diagnósticas.

Fuentes